mitos infantiles

MITOS INFANTILES Y PUERILES.

Desmontemos de una vez, mitos pueriles e infantiles. Y si, ¿reflexionamos un poco, en vez de repetir una y mil veces las mismas tonterías? Hay muchas falsas ideas que son muy populares en relación a cómo los animales filtran y viven la vida.

Yo no sé exactamente y de manera inequívoca cómo gatos y perros interpretan el mundo. Cada vez que hablo con alguno de ellos, me ofrecen algo nuevo que amplía mi saber; y esto me demuestra que, al igual que entre las personas, las diferencias entre ellos son mayores de lo que nos gustaría, para poder clasificarlos y así, creernos que ya sabemos.

Hay millones de aspectos que no sé y otros tantos que nunca llegaré ni a oler. Lo mismo que con todo en la vida. Pero hay otras muchas cosas que sí sé. Y algunas tienen que ver con un montón de frases que oigo repetir mil veces y que, cuanto menos, son absurdas y pueriles.

Y hoy me detengo en esta: SI A UN GATO NO LE GUSTA ALGUIEN, ES QUE NO ES BUENA PERSONA. Esta frase tiene muchas variantes. Pero la idea común a todas ellas, tiene que ver con que los gatos detectan a las buenas y a las malas personas. RIDÍCULO.

Para que esto fuera así, hay ciertas premisas que se tendrían que cumplir:

1.- Los gatos viven en el mismo mundo mental humano, y casualmente, tienen la misma idea que quien repite esa frase, de en qué consiste ser buena y mala persona. Las tablas de clasificación gatunas, mágicamente coinciden, con las de las personas a las que les gustan los gatos.

2.- De esto se infiere, por supuesto, que todas las personas a las que les gustan los gatos o conviven con gatos son buenas personas. Los gatos están junto a ellas.

3.- Hay una clasificación universal y que probablemente, esté en manos de los dioses, en las que están listadas las buenas y las malas personas. Y eso se sabe y hay unanimidad cósmica en relación a sus características.

Cuando, lo más cercano a la realidad es:

1.- Buena y mala persona no son términos reales. Depende de en qué contextos y en qué situaciones, un mismo comportamiento humano puede ser tachado de bueno y malo. Todos somos ángeles y demonios, todos tenemos luces y sombras.

2.- Todos conocemos personas que conviven con gatos que son autoras de acciones de dudosa ética. Una persona puede amar a los gatos y ser un ángel para ellos, y en otros órdenes de la vida comportarse como una cafre, sin un ápice de ética y empatía.

3.- Malas y buenas personas es una lectura muy superficial de la vida. Si hay algo que caracteriza a los gatos es su sabiduría emocional, mucho más profunda y más en contacto con la esencia de la vida, que la humana. Un gato no lee así a ninguna persona. Si lo hiciera, no sería gato, sería humano.

Así que, superemos ya este infantilismo y dejemos de proyectar sobre los animales nuestras paranoias.

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