animal espejo

TU ANIMAL, TU ESPEJO

¿SABÍAS QUE TU ANIMAL ES TU ESPEJO?

Y ¿cómo puede ser mi espejo, cómo es eso? Te preguntarás. Te voy a explicar a grosso modo cómo se da este proceso. Seguro que habrás escuchado que los animales acaban pareciéndose a sus personas, incluso físicamente. La realidad es que no es que acaben; es que desde el principio tienen muchos puntos de similitud con sus personas. Establecemos con ellos uno lazos afectivos muy fuertes en los que compartimos semejanzas psicológicas.

Tu animal te acompaña, te ayuda y te sostiene a nivel emocional hasta límites asombrosos. Para entender cómo funciona este mecanismo, te contaré qué puede estar reflejando ese espejo y cuál es el trabajo terapéutico tras él.

Los seres humanos continuamente estamos proyectando fuera aspectos de nuestra personalidad que no vemos. Lo que hacemos ante una situación o lo que pensamos, habla de quien lo juzga o lo interpreta, más que de ese hecho en concreto.

La presencia de un a animal está totalmente anclada en lo que ocurre, en la realidad, no en ninguna interpretación. Por eso sus reacciones son proporcionales a lo que está ocurriendo a un nivel energético real, no a consideraciones de ningún tipo. Ellos nos ayudan a traer luz a áreas ciegas de nuestra psique que no podemos ver.

Nos han enseñado a colocarnos en el lado “bueno” de lo que sentimos; y a rechazar el lado “malo”. Así, hay ciertas emociones que no queremos aceptar o mostrar como nuestras por considerarlas negativas.

Pero están ahí, y tu animal es sensible a ellas. Tú puedes maquillarlas o despistarlas, pero tu animal no. Y uno de sus propósitos es que aprendas a gestionarlas de manera más sana. Lo que desapruebas de él son pistas para que detectes cuál es tu posicionamiento ante eso. Quizá es algo que no ves en ti; quizá es algo que no ves que haces a los demás; quizá es algo que has idealizado y no te paras a ver si así funciona la vida o son solo ideas.

Cuando no aceptamos partes nuestras, o de los demás; o enjuiciamos demasiado o idealizamos, estamos negando una parte de la realidad. Eso nos empequeñece y poco a poco nos va anulando y bloqueando.

Así que, te propongo que a partir de ahora, observes a tu animal y mires con qué te conectan en tu interior, esas acciones o conductas que repruebas. 

Tienes al mejor terapeuta emocional que puedas imaginar a tu lado.

Compártelo en Redes Sociales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *